SCBCI (Santiago – 12.08.2011 / Félix González) - El 5 de octubre es el aniversario de ese otro plebiscito, el de 1988, que cambió el destino del país para dejar atrás una dictadura y caminar hacia la democracia.
Esa democracia, con la que nos hemos conformado, es una democracia representativa. Más precisamente, podemos decir que se trata de una democracia representativa a secas, sin mayor participación ciudadana que levantar el dedo en una asamblea convocada por algún alcalde para dar una opinión que seguramente se quedará sólo en eso, en una simple opinión.

La democracia verdadera exige mucho más, para ella es necesario que las personas que habitamos el país no sólo podamos opinar, sino que requiere que cada ciudadano y ciudadana pueda decidir.
La democracia representativa con la que nos hemos conformado ya no representa mucho, tal vez ya no representa a nadie, salvo a los grupos de interés que hay detrás de las campañas y los partidos tradicionales.
Plebiscitos Para Chile nace de esta premisa, de la necesidad de avanzar hacia una democracia más directa y más representaiva, en la que las personas podamos tomar decisiones sobre nuestro propio destino.
Hoy estamos patrocinando y acompañando plebiscitos comunales legales en la Patagonia, para que sean los patagones los que puedan impedir que se construya Hidroaysén. Los ayseninos decidieron hacer plebiscitos, ellos juntaron las firmas, que serán entregadas en unos días más, nosotros hemos promovido y asesorado el proceso.
Lo mismo ocurre en San Pedro de la Paz, en la Región del Bío Bío, queremos que ante proyectos impuestos a la comuna desde el gobierno central, los vecinos tengan la posibilidad de decidir y no sólo de opinar sobre cómo se desarrolla su comuna. En Iquique, en tanto, los ciudadanos ya salieron a recolectar las firmas para oponerse a una termoeléctrica. En Penco, ante la certeza de enfrentarse a un plebiscito, una transnacional desistió de hacer una termoeléctrica.
Por eso creemos en la potencia del plebiscito y por eso nace la iniciativa Plebiscitos Para Chile. Sin embargo, hoy sólo existen los plebiscitos comunales, no existen los regionales ni los nacionales, salvo para circunstancias muy acotadas de reformas constitucionales.
En estos días, diversos grupos sociales y personajes políticos le han pedido al Presidente Piñera que llame a un plebiscito para que la ciudadanía decida el futuro de la educación y la controversia sobre Hidroaysén. La respuesta ha sido el silencio.
El presidente no puede llamar a un plebiscito legal y vinculante sobre estos temas, porque ese tipo de plebiscito no existe. Sería un plebiscito no vinculante, pero que igualmente puede ser respetado por la clase política.
Creemos que él no llamará a ese plebiscito y hemos escuchado las palabras de Carlos Larraín refiriéndose con pavor al plebiscito como algo subversivo, como si la democracia real le asustara.
No hay peligro en un plebiscito más que la oportunidad de cambiar el futuro.
A eso queremos invitarles: no pediremos un plebiscito al presidente, vamos a hacer un plebiscito con la ayuda de ustedes, en esa fecha memorable que es el 5 de octubre.
No podemos hacerlo solos, necesitamos que cientos de organizaciones se conviertan en convocantes y que instalen una mesa en la plaza, en la facultad, en el colegio, en la junta de vecinos.
También llamamos a los estudiantes, principalmente a la Confech, a participar en la elaboración de la pregunta sobre educación.
Llamamos a todos ellos a inscribirse en la página www.plebiscitosparachile.cl para hacerse parte de esta iniciativa.
Félix González, director Plebiscitos Para Chile.



